martes, 22 de noviembre de 2011

Mis mascotas =)

Aquí os dejo un vídeo en el que aparecen mis tres mascotas actuales. No es gran cosa pero salen graciosos =)





¡¡EL PRÓXIMO DIA MÁS!!

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Pelusa y Zara

Desde el principio procuré que Zara viera a Pelusa como una posible compañera de juegos, y no como algo de comer, como hacía Rocky. 

Os adjunto un vídeo casero de uno de sus primeros encuentros =)  Confieso que no está muy allá jajaja.




¡¡EL PRÓXIMO DIA MÁS!!

sábado, 12 de noviembre de 2011

Charlie 2

Lo encontraron un sábado por la mañana. Por la tarde mi madre y mi tía fueron a hacer un recado, y a la vuelta vieron como el perrito caminaba por el pequeño arcén de la carretera. ¡Se había escapado! Pero no podían parar ahí para recogerlo, así que se fueron a casa. Una amiga de mi tía la llamó por la noche para decirle que habían encontrado al perro en la playa y que se lo habían llevado a la casa en la que estaban por si querían ir a recogerlo. Eran las doce de la noche, pero mi madre y mi tía se vistieron y fueron a por él. 

Se portaba bien en todo momento, cuando le dejaron durmiendo en un cuartito, él se quedó tranquilo, sin ladrar ni molestar. Al día siguiente lo trajeron a Madrid. Hecho una bolita entre las maletas y las plantas que traían. No dijo ni "mu" en todo el camino. Cuando llegaron, me lo enseñó mi madre súper contenta, alabando a la "perrita". "¿Estás segura de que es hembra?" le dije a mi madre. Levanté una de sus patas traseras y lo comprobé "Mamá, es macho", "Ah, esque tiene esa carita tan guapa, que parece hembra...". ( Ayyy...)

El primer encuentro con Zara fue un poco tenso. Zara estaba deprimida por lo de Rocky y, además, por copia y pega de Rocky, no era sociable con los demás perros. Le atacó varias veces, Charlie estaba acoj... muerto de miedo .¡Zara estaba hecha toda una malota! En fin, costó un poco, pero ahora... Son inseparables =)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Charlie

La llegada de Charlie... Llegó tras uno de los hechos más tristes de toda mi vida... La muerte de Rocky... 
Un pequeño espacio dedicado a Rocky




El terrible suceso ocurrió estando mi madre lejos de casa. En la finca de Galicia. Al día siguiente, estando ella trajinando por allí, se metió en una de las casetas donde guardamos cosas para el cuidado de las plantas sin fijarse en que habían dejado la puerta abierta. De reojo vio dos ojos que la miraban, y mi madre, asustada porque no sabía lo que era (creía que era una rata gigante, ya sabeis, el campo...) gritó y salió de la caseta, seguida de...Charlie. Cuando vio que solo era un perro de mediano tamaño que salió asustadísimo por el grito de mi madre le persiguió. Rodearon toda la casa, el perro se dirigía a la salida de la finca. Mi madre y mi tía se juntaron y empezaron a llamarlo "Ven perrito, perritoo..." . El perró las miró y al final se dirigió hacia ellas y dejó que lo tocaran. 

Desde ese momento no se separó ni de mi madre ni de mi tía. Nos llamaron para decirnos que habían encontrado un perrito y que habían estado preguntando en las casas de alrededor para ver si era de alguien, pero nadie lo reclamó como suyo. Por lo tanto decidieron quedárselo esa noche.





¡EL PRÓXIMO DÍA MÁS!

miércoles, 26 de octubre de 2011

PELUSA 2

Voy a contaros cómo perdió Pelusa su tupé...

Como ya os dije, Rocky le tenía un poco de envidia a Pelusa, y... ganas de comérsela y esas cosas ja, ja, ja. Siempre que Rocky se acercaba a su jaula se ponía a ladrarla, ¡y la tonta de Pelusa se asomaba para verle! Yo tenía miedo de que un día Le pillara una orejita y se la desgarrara, porque ya os digo, era tonta. 

Todos los años había que tener muchísimo cuidado para que Rocky no andara suelto cuando soltábamos a la coneja con su correa por la finca. Al menos yo quería seguir manteniéndola con vida.

Un día en casa, después de oir ladrar al pesado de Rocky un rato, vino al salón... con un mechón de pelo blanco en la boca. Corrí a ver a la coneja. Estaba metida en su casita. La saqué y comprobé si estaba bien. ¡Oh! Ya no tenía su gracioso tupé. Algo tenía que pasar. ¡No debió acercarse a Rocky cuando éste la ladraba...!




 


¡EL PRÓXIMO DIA MÁS!

jueves, 20 de octubre de 2011

PELUSA

No tengo ni idea de que estaréis pensando al leer este título. Pelusa es el nombre de mi coneja. Sí, tengo, además de dos perros, un conejo. 

Llegó antes que Zara. Su llegada fue, pues extraña, ja, ja, ja. Un día en que me levanté más pronto que mi hermana, se despertó, y me dijo "¿Has visto mi conejo?", a lo que yo, pensando que me lo estaba diciendo sonámbula le dije, "Nooo... duérmete". Horas más tarde, cuándo se levantó, volvió a repetirme, "¿Has visto mi conejo?" a lo que, un poco alucinada le dije "¿Pero lo estás diciendo en serio? ¡Creí que estabas soñando!", "No, ¡Está en la terraza!".

Me dirigí hacia la terraza. Efectivamente, había una caja de cartón en ella. Al abrirla, un conejito blanco se encontraba acurrucado en una esquina. ADORABLE. Al cogerlo en brazos aprecié mejor el tupé que tenía y los ojillos azules que miraban nerviosos todo aquello que podía ver. 

Su primer nombre era Elvis, por el tupé. Pero después en el veterinario me dijeron que era hembra, así que como Rocky la tenía envidia (Cuando alguien tiene envidia se suele decir que tiene pelusilla) y tenía tanto pelo, decidimos llamarla Pelusa.





¡EL PRÓXIMO DIA MÁS!

jueves, 13 de octubre de 2011

Zara

Cómo ya os dije en la entrada anterior, esta loca llegó a mi casa gracias a mi hermano mayor.

Es muy cariñosa, divertida y te lo pasas genial con ella, pero, madre mía, la de faenas que ha hecho... Voy a ir contándoos algunas según me vengan a la cabeza.

1. Ésta no es una faena en sí, pero resultaba un poco molesto, je, je. Cuándo era "bebé", cada dos horas había que levantarse a hacerle el biberón y dárselo. Recuerdo que la primera noche, mi hermana mayor y yo acordamos que nos turnaríamos para dárselo; a las dos horas se levantaría una y la otra seguiría durmiendo, a las siguientes dos horas se levantaría la otra... y así podríamos dormir unas cuatro horas seguidas. Pues bien, nos levantamos las dos cada dos horas al final. Fue una noche espantosa, aunque, mejor dicho, espantoso fue afrontar sin haber dormido el dia siguiente. Eso sin contar que la pequeñina nos despertaba ántes porque se ponía a llorar... 
Y eso no era todo. Apenas se tomaba el biberón y al final tuve que ir al veterinario al dia siguiente para que me aconsejaran algo, ya que yo nunca había tenido una mascota desde tan temprana edad. Era Noviembre y hacía frío. Tuve que llevarla dentro de un gorro de lana que a su vez estaba envuelto en una bufanda. Causó sensación en el veterinario cuando se despertó y salió de aquel barullo bostezando. Os adjunto una fotografía =) . 


 
 

2. Cuándo empezaron a salirle los dientes... podéis imaginaros... lo que seguro que no os imagináis, es que, aparte de comerse casi todas nuestras chanclas de playa, que utilizábamos de andar por casa (para que os hagáis una idea, por aquel entonces éramos siete en casa, por dos pies que tenemos todos... [gracias a Dios] ), se comió también una esquina de un mueble de madera que tenemos en la entrada de casa, y, ¡madre mía! el dia que seguí unas huellecitas blancas hasta la terraza... ví muchísimo polvito (yeso) blanco en el suelo... y descubrí de dónde había salido... ¡Era la esquina de la pared!  Actualmente sigue así, porque, ¿qué hacemos con ella? Se ha quedado de recuerdo ¡ja, ja, ja! Ya adjuntaré una foto, ahora mismo no tengo ninguna.

3. Bueno... esta ya... ¡sí que es una faena! Veréis, a mi madre le gusta mucho la jardinería, y por supuesto tiene los típicos productos guardados en un armarito en la terraza para el cuidado de las plantas, tales como... el fungicida. En fin... ¡Es que no puedo no reirme al acordarme de esto! En aquel momento se pasa mal y esas cosas, pero es lo típico, que despues te acuerdas y te partes de risa. El caso es, que una agradable tarde de no-sé-que mes... mi madre empezó a gritar y entre los gritos oía mi nombre y el de Zara, total, que fuí a ver que pasaba, porque oía  mi nombre. Llego a la terraza, y veo todo el suelo lleno de polvo verde, el polvo verde lleno de huellitas, mi madre con el sobrecito de fungicida destrozado en una mano y a Zara en su otra mano... Pero Zara... tenía todas las partes blancas de su cuerpo...verdes... Es decir, patas verdes y boca verdes... Lo que mi madre gritaba era " ¡Carmen, llévate a Zara al veterinario a que le hagan un lavado de estómago que se ha comido el fungicida!" . Siempre es Carmen la que lleva a los animales al veterinario, así que Carmen llevó a la perra al veterinario. Bueno, mi entrada fue espectacular, porque según iba hacia el veterinario Zara empezó a vomitar, y yo cada vez iba más alarmada. Mi entrada fue, abrir la puerta ir rápido hacia el mostrador y decir "¡Mi perra se ha comido un fungicida!" con voz alarmada, que no gritando. Se quedaron atónitas y me preguntaron que si sabía cuál era. Mi madre, previsora, me había dado lo que quedaba del sobre/paquete. En fin, no se cuantas horas estuve allí. Al final se quedó ingresada y yo era la única que iba a visitarla todos los días. Pobrecita. Os pongo dos fotos de ese día. 




Ya os seguiré poniendo faenas de esta locuela. Os voy a dejar aquí la evolución física de Zara que os mencioné en la anterior entrada. He considerado las dos primeras fotografías como 1ª evolución, así, como si de Pokémon habláramos ¡ja, ja, ja!

(No puedo poner la imágen más grande, ¡lo siento!)



¡EL PRÓXIMO DÍA MÁS!